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  • COMO ELEGIR UN LUBRICANTE INTIMO

    COMO ELEGIR UN LUBRICANTE INTIMO

    El lubricante personal (lubricante) se puede usar para ayudar a que los actos sexuales, como el sexo, la masturbación o el uso de juguetes sexuales, sean más placenteros. Los lubricantes trabajan para reducir la fricción entre tu piel y la persona/objeto/parte del cuerpo que está utilizando, lo que puede eliminar el roce, el dolor y el roce incómodo.

    ¿Por qué utilizar lubricante?

    ¿Por qué no usar lubricante? ¡El lubricante es genial! Usar lubricante no es nada vergonzoso, puede ser un gran aporte a tu experiencia sexual. No hay porqué sentir vergüenza de usar un lubricante personal. Muchas personas que producen grandes cantidades de fluidos vaginales aún optan por usar un lubricante para aumentar aún más su placer sexual.

    Alrededor de la mitad de las mujeres posmenopáusicas tienden a notar más sequedad vaginal e incomodidad al tener relaciones sexuales (1,2). Después de la menopausia, el área genitourinaria (incluida la vagina y la vulva) puede cambiar y atrofiarse debido a la disminución de los niveles de estrógenos. Sin niveles más altos de estrógeno, estos tejidos se vuelven más delgados, menos flexibles, reciben menos flujo sanguíneo y producen menos fluidos vaginales naturales (1). El uso de un lubricante ayuda a disminuir la incomodidad del sexo al experimentar sequedad vaginal, pero no previene el problema subyacente de la atrofia del tejido vaginal.

    Algunas personas pueden experimentar sequedad vaginal, lo que puede provocar molestias o dolor durante las relaciones sexuales. Cada persona es diferente. Las personas que están amamantando, que están tomando medicamentos (incluidos los antihistamínicos y antidepresivos), las sobrevivientes de cáncer de seno y las personas con síndrome de Sjogren también pueden experimentar sequedad vaginal (2). En estas situaciones, un lubricante puede ser útil.

  • LAS CARICIAS

    LAS CARICIAS

    Cuando nos acarician sentimos que nos quieren y al ser «alguien» para los otros respondemos a sus caricias. Unas veces nos quejamos porque las personas significativas no nos proveen de las caricias que necesitamos, otras que las caricias no son las adecuadas (que nosotros estamos en Júpiter y los otros en Saturno) y otras que en vez de caricias recibimos constantes reproches.

    En este artículo de PsicologíaOnline, hablamos sobre la importancia de las caricias en la pareja y el significado que tienen.

    También te puede interesar: Falta de cariño en la pareja: causas, síntomas, consecuencias y cómo actuar

    Índice

    1. Las caricias oportunas
    2. Las caricias del enamorado
    3. La ley de abundancia de caricias

    Las caricias oportunas

    Aristóteles construyó su ética con el principio de la prudencia porque entendió que la virtud era un punto medio equidistante entre dos extremos. Para estagirita sería tan pernicioso la abundancia de caricias como su escasez. Así, el valor de las caricias proviene de lo que podríamos llamar el «don de la oportunidad».

    Del mismo modo que necesitamos un determinado nivel de oxígeno para vivir -tanto excesivo como insuficiente no nos permite respirar adecuadamente- requerimos de unas determinadas dosis de caricias. Unos pueden necesitar muchas caricias y otros con muy pocas se conforman, pero de un modo u otro son imprescindibles para dotar de sentido a la existencia humana. No sólo hay diferencias en la cantidad de caricias que necesitamos, si no también en el tipo de caricias. En gran parte las caricias que demandamos y ofrecemos vienen determinadas por el aprendizaje social, aunque siempre dependerán de nuestro específico estilo de personalidad.

    Las caricias del enamorado

    Es al enamorarnos cuando aflora todo el caudal de caricias que somos capaces de ofrecer y demandar. Desgraciadamente, en general no vivimos eternamente enamorados y volvemos al nivel de caricias habitual.

    Desde una perspectiva psicoterapéutica, lo realmente importante es darse cuenta -más allá de la inagotable fuente de caricias que emanan cuando nos sentimos pletóricos- tanto de las caricias que necesitamos como de las que proporcionamos habitualmente.

    a ley de abundancia de caricias

    La psicoterapia del análisis transaccional ha propuesto la “ley de abundancia de caricias”. Esta ley se compone de cinco preceptos: da caricias positivas cuando corresponda, pide las caricias positivas que necesites, acepta las caricias positivas que mereces, no aceptes las caricias negativas destructoras y date caricias positivas a ti mismo.

    • Da caricias positivas cuando corresponda. Se trata de averiguar qué tipo de caricias necesita más cada persona y brindárselas. La aceptación del otro implica respetar su individualidad y cargar al máximo su almacén de caricias positivas.
    • Pide caricias positivas que necesites. Muchas veces esperamos que los otros sean adivinos, esperamos sus caricias sin decirles absolutamente nada de las que realmente necesitamos. La comunicación es clave en cualquier tipo de relación, pero en muchas ocasiones nos habituamos a comunicaciones defectuosas o fallidas. Desde una perspectiva psicoterapéutica lo mejor es ser directo, asumir los riesgos y aprender de la experiencia.
    • Acepta las caricias positivas que mereces. La autoestima define en gran parte nuestro autoconcepto. Cuando nos dan caricias positivas tenemos que aceptarlas y acoger a la persona que nos las proporciona, de lo contrario se cansará de ser rechazada. Por otra parte, un torrente de caricias positivas sin aceptar algunas caricias negativas nos conduciría a un terreno baldío: aceptar errores sin desvalorizarse es signo de alta autoestima y seguridad en uno mismo.
    • No aceptes caricias negativas destructoras. Uno tiene que saber sus límites y no dejarse calificar ni por debajo ni por encima de ellos. Un ego inflado requiere para ascender de unos egos deshinchados para machacarlos inmensericordemente. Las caricias que se aceptan influyen poderosamente en el marco de referencia interno.
    • Date caricias positivas a ti mismo. Uno tiene el derecho de quererse y aceptarse tal como es. La perfectibilidad es una aspiración digna, pero tenemos que aceptar que nos equivocamos porque somos humanos. Es tan necesario admitir los aciertos y puntos fuertes (con moderación), como reconocer los defectos o errores (pero sin desvalorizarse). Uno tiene que ser capaz de reírse de uno mismo, de darse premios por hacer bien las cosas: hacer el amor, leer, jugar, escuchar música, etc.
  • 5 TRUCOS PARA ELEGIR UN JUGUETE SEXUAL

    5 TRUCOS PARA ELEGIR UN JUGUETE SEXUAL

    Un juguete sexual permite amplificar el placer ya sea solo o en compañía, pero la gran variedad que existe en la actualidad en el mercado complica el momento de adquirir uno que realmente se adapte a lo que necesitamos. Con los regalos de Navidad y Reyes a la vuelta de la esquina, te damos algunos consejos para no equivocarte tanto si eres quien regala… como si te apetece hacerte un autoregalo navideño.

    Igual que cada uno elige la manera en la que quiere sentir o amar, cada persona vive su sexualidad de una manera diferente y por eso es fundamental tener en cuenta tus preferencias a la hora de adquirir un ‘sex toy’ (y más si es la primera vez que lo haces).

    Ante la gran variedad que existe (de tamaño, forma, color, funcionalidad…), pregúntate antes de nada qué es lo que te gusta y qué es lo que te provoca placer. Cuando tengas respuesta a esto, estarás listo o lista para comprar algún accesorio que te ayude a vivir al máximo la masturbación o a que tus relaciones sexuales en pareja sean más satisfactorias y, probablemente, más divertidas.

    No debes buscar aquel juguete sexual que esté de moda o que sea el más vendido del momento, sino aquel que mejore la conexión con tu cuerpo y tus sensaciones a la hora de practicar el sexo. Si lo vas a utilizar en pareja, es fundamental que las dos partes sepan que es una decisión libre y personal y que estén siempre de acuerdo.

    En el caso de las mujeres, el succionador de clítoris ha sido la gran estrella de los últimos años. Depende de si eres una mujer más joven que está empezando a explorar su cuerpo y su sexualidad, o de si tu madurez sexual es mayor y cuentas con mayor experiencia y probablemente una mayor seguridad a la hora de saber qué es lo que te gusta y lo que no te provoca placer.

    El succionador de clítoris tiene como gran ventaja que proporciona un orgasmo intenso en un espacio muy corto de tiempo. Podrás regular la velocidad de ‘acción’ y así también el tiempo en el que logras llegar al clímax. Un juguete sexual de este tipo es muy útil también en el caso de mujeres a las que les cuesta llegar con facilidad al orgasmo (la conocida como anorgasmia) y cada vez son más los terapeutas que los recomiendan para terminar con ese problema.

    juguete-sexual-eleccionElegir un juguete sexual dependerá también de si es para usarlo solo o en pareja.Pixabay

    Así debes elegir tu juguete sexual

    Hay muchas marcas de este tipo de juguetes y los encontrarás con formas y especificaciones muy diferentes, por lo que sigue estos cinco consejos para elegir el que más se adapta a ti.

    1. Pregúntate qué zona quieres estimular. No es lo mismo si queremos mejorar la sensibilidad en el clítoris que en el punto G. Busca información sobre qué juguete es el que necesitas (no solo hay succionadores, también vibradores internos, vibradores anales…), la forma que te gusta (no a todo el mundo le gustan los vibradores con forma fálica), si lo prefieres más rígido o más blando… ¡Y no te avergüences a la hora de ir a una tienda especializada en estos productos y preguntar hasta dar con lo que quieres! 
    2. El tamaño no importa. Hay un falso mito que asegura que cuanto mayor sea el vibrador, más placer puede provocar al utilizarlo, pero no es así. Hay ocasiones en las que uno más pequeño y estrecho puede generar mayores sensaciones placenteras. ¿Un truco? Acércate el vibrador a la punta de la nariz y hazlo funcionar, si la sensación que te produce es la que querer estornudar, has encontrado el juguete sexual perfecto para ti.
    3. ¿Cómo y dónde vas a utilizarlo? Plantéate si te gustaría usarlo, por ejemplo, bajo la ducha. Si es así, deberías tener en cuenta que el producto que elijas sea sumergible. También reflexiona cuál es el motivo por el que lo vas a adquirir: para dinamizar juegos previos al coito con tu pareja, para complementar algunas posturas, para jugar en solitario o incluso para usarlo por encima de la ropa. 
    4. No escatimes en el precio. Busca una buena calidad en los materiales. Piensa que es un producto que va a estar en contacto con tu piel y con zonas muy sensibles de tu cuerpo, por lo que la calidad es esencial. Algunas marcas, como Lelo, apuestan por siliconas médicas que además de ser muy suaves al tacto, son resistentes a la acumulación de bacterias. Lo barato puede salirte caro en este punto, ya que si el material no es bueno pueden producir infecciones y hasta podrían llegar a ser cancerígenos.
    5. Los materiales. ¿Tienes alguna alergia? Aquí también la salud está en juego. Hay personas con alergia al látex, por ejemplo, por lo que a lo mejor podrías optar por juguetes de cristal (casi todos hechos a mano y que son pequeñas ‘obras de arte’), que son termo conductores y además provocan una sensación de frío/calor de lo más placentera. La silicona es la opción más popular, ya que no presenta ningún tipo de toxicidad química que pueda dar algún tipo de reacción y se adapta con mucha facilidad a la temperatura del cuerpo. También son muy usados el PVC (más frío al tacto) y plástico ABS, de muy alta resistencia y que se utiliza en combinación con silicona para recubrir el juguete. Este es compatible con lubricantes tanto de base de agua como de silicona. También los hay de gelatina, de ciberpiel (más elástico y realista al parecerse a la piel humana) y hasta de acero inoxidable (muy resistentes y no porosos pero más pesados que el resto).

    ¿Cómo limpiarlos?

    Recordemos que estos juguetes están en contacto directo con la piel y con las zonas genitales, muy sensibles y proclives a infecciones. Para no arriesgar nuestra salud, es básico saber cómo hay que limpiar un ‘sex toy’ antes y después de utilizarlo. En cada uso, hay que llevar a cabo el mismo proceso para evitar la acumulación de bacterias.

    Hay limpiadores adecuados para este tipo de juguetes que usan jabones adaptados para conservar al cien por cien el material del que esté hecho. Además, para evitar esa concentración bacteriológica y de hongos, sécalo muy bien antes de guardarlo, pero mejor déjalo secar al aire libre y no lo hagas con una toalla o papel absorbente.